En Calle Itata aún se pueden encontrar algunas casas particulares levantadas en la década de 1940. Son viviendas construidas con una heterogenea combinación de materiales -cemento, ladrillo, adobe, madera y zinc- y el diseño típico de la América hispana de la primera mitad del siglo XX, mezcla de la edificación tradicional colonial y un leve intento de modernidad.
Hay una nostalgia tenaz, una belleza triste, otoñal, en estas casas abandonadas y al borde de la desaparición. Los árboles de las veredas inclinan sus ramas hacia puertas clausuradas y ventanas cegadas que tal vez ocultan historias, memorias que se perderán para siempre cuando las casas caigan. Mientras, el arte urbano les ha otorgado una segunda vida, una muy distinta de la que debieron conocer en sus primeros tiempos; murales, mosaicos y grafitis cubren sus fachadas atrayendo miradas y comentarios.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)