11 agosto 2023

Lluvia en Chillancito


"Llueve. Llueve. Sigue lloviendo. El vendaval ha cedido el paso a la lluvia que cae monótona. 
Llueve. La casa está herméticamente cerrada. Adentro hay una luz de acuario, una atmósfera que trasciende humedad e intolerable olor a cuero, a trapos viejos, a pretérito. 
Ha llovido hoy, ayer, anteayer, trasanteayer. Está lloviendo desde el domingo. ¿Qué día es hoy? Va a cumplirse una semana que está lloviendo, que la casa permanece cerrada, que hay adentro esa deprimente luz de acuario, en que los instantes semivividos se aferran a los olores que la humedad azuza, e insiste en adherir al olfato. El cielo chorrea agua en desolado aburrimiento, deshaciéndose en su propio desamparo. La casa presenta sus muros insensibles, las tejas en su paciente uniformidad adquieren la certidumbre de cumplir su destino, las chimeneas están atoradas de humo; en la galería las losetas rezuman goterones, en el patio los árboles se difuman como disolviéndose en el agua. 
Llueve. Llueve. Las luces se prenden, se cierran los postigos, las cortinas están corridas, los leños inventan diminutas pirotecnias, suena un fonógrafo, van y vienen los pasos..."

(Marta Brunet, Humo hacia el sur).


(Fotos: 10 de agosto de 2023).


No hay comentarios:

Publicar un comentario